La alimentación de verdad, garantía de calidad
En los supermercados Veritas podrás encontrar más de 4.000 productos limpios y seguros. Aquí no hace falta leer las listas de ingredientes de los productos, ya que en ningún caso encontrarás ingredientes que no deban estar ahí. Así, el tomate frito está hecho con tomates, sal, azúcar y aceite de oliva virgen extra de primera presión en frío. Ninguna E-xxx, ningún resto de pesticida, ningún ingrediente transgénico, ningún espesante, ningún potenciador del sabor, nada de productos deshidratados y vueltos a hidratar...
La forma más sencilla de garantizar que los alimentos que te ofrecemos son lo que tienen que ser y nada más es el sello de producción ecológica. Por este motivo prácticamente todos los productos que encontrarás en Veritas tienen el certificado de producción de acuerdo con la normativa comunitaria que regula los productos ecológicos (también llamados biológicos y orgánicos). Esta normativa es muy exigente en cuanto a los sistemas de producción de los alimentos y prohíbe completamente los organismos modificados genéticamente y el uso de productos químicos sintéticos. Cualquier campo que quiera transformarse a la producción agraria ecológica, además, debe pasar un período mínimo de cuarentena de 2 años, siempre bajo la vigilancia y las inspecciones periódicas del Consell Català de Producció Agrària Ecològica (CCPAE) antes de obtener el certificado. Todos los ingredientes de u producto elaborado ecológico deben a su vez tener el certificado ecológico; toda la alimentación del ganado ecológico debe tener el certificado ecológico (incluso los pastos). Este certificado garantiza no sólo los ingredientes sino también los procesos productivos y la gestión de residuos.
De esta forma, los alimentos ecológicos son:
- Más sanos: Los productos ecológicos tienen más de aquello que se considera bueno para la salud (vitaminas, proteínas, minerales, antioxidantes…) y no tienen nada de aquello que se considera perjudicial (transgénicos, pesticidas, herbicidas, plaguicidas, hormonas…).
- Más gustosos: Todos los productos ecológicos estudiados contienen menos proporción de agua que los productos convencionales. Esto es así porque los abonos químicos hacen que la planta absorba más agua (y, por tanto, que crezca más rápido) y estos están prohibidos en la agricultura ecológica. Así, los productos ecológicos tienen más materia seca, que es lo que le da sabor al alimento.
- Mejor hechos: los procesos de producción también están estrictamente controlados, y la calidad del proceso revierte directamente en la calidad del producto. Se nota cuando una fruta ha llegado a su punto óptimo de maduración en el árbol o cuando ha madurado en la cámara frigorífica de una nave industrial, se nota cuando un pollo ha llegado a los 95 días de vida comiendo exclusivamente pienso ecológico o cuando se lo ha sacrificado a los 40 días después de comer soja y maíz transgénicos; se nota cuando el pan se deja reposar 12 horas para que la masa crezca o cuando se le añaden productos químicos de síntesis para tener lista una baguette en media hora.
- Más variados: la biodiversidad es un valor principal dentro del estilo de vida que defiende la producción ecológica. Esto hace que se potencien las variedades locales y se prohíba el uso de semillas transgénicas (que, dejando de lado su impacto en la salud, llevan a la uniformidad de cultivos). No queremos una alimentación que limita a 3 los cereales que comemos (trigo, maíz y arroz). Esto hace que dentro de cada sección la oferta de productos que encontrarás en Veritas sea mucho más extensa. ¿Conoces algún otro supermercado que te ofrezca 15 tipos de pasta diferentes? Y no estamos hablando de “formas” (macarrones, espaguetis, fideos, lacitos, etc., todos de harina blanca de trigo) sino que estamos hablando de variedades: pasta de harina blanca de trigo, de harina integral de trigo, semi integral de trigo, de espelta, de espelta integral, de Kamut, de centeno, de quinoa, de mijo, de arroz, de algas, etc..
- Más respetuosos con el medio ambiente: al no utilizar ningún tipo de producto químico de síntesis en su proceso de producción los alimentos ecológicos garantizan que mañana todos podremos continuar comiendo alimentos limpios y variados, nacidos de un suelo que todavía está vivo. La producción ecológica beneficia al medio ambiente en tres vertientes diferentes:
- Menos emisiones de CO2 a la atmósfera: Se ha demostrado que una granja de 100 hectáreas dedicada a la producción de trigo ahorra anualmente la emisión de de 47.600 Kg de CO2 a la atmósfera sólo no utilizando fertilizantes químicos.*
- Menor erosión del suelo: Se ha demostrado que al cabo de 37 años los campos cultivados de acuerdo con la normativa ecológica no han perdido suelo, mientras que los campos cultivados de forma convencional han perdido más de 20 cm.*
- Mantenimiento de la fertilidad del suelo y la biosfera: La agricultura ecológica tiene recursos genéticos más abundantes (incluyendo insectos y microorganismos), mayor diversidad y frecuencia de flora y fauna salvaje y una mejor conexión entre campos agrícolas y biotipos naturales. La estructura del suelo en campos ecológicos muestra una actividad biológica mayor y un reciclado de nutrientes más rápido.
*Datos publicados en el estudio QLIF
**Datos publicados por el Departament d'Agricultura, Alimentació i Acció Rural de la Generalitat de Catalunya en el folleto "Qualitat i Seguretat de Productes Ecològics", mayo de 2008.
Ahora es el momento de dar el paso. En Barcelona son ya más de 40.000 familias las que confían en Veritas para ayudarles a llevar un estilo de vida saludable y comprometido. ¿No crees que vale la pena apostar por alimentarse mejor?
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